INSAPTA-2024-007. Relación de actividad bacteriana intestinal y enfermedades neurodegenerativas.

 

Por Quintus Horatius Mergus • 22 de junio de 2024 • Hermenepolis

Bibliografía: Horatius Mergus, Quintus (2024). INSAPTA-2024-007. Relación de actividad bacteriana intestinal y enfermedades neurodegenerativas.

 

La Sociedad Americana de Microbiología presentó un estudio sobre perfil bacteriano y de metabolitos en pacientes de Alzheimer y otro tipo de patologías neurodegenerativas.

Según se desprende del mismo, hay indicios fuertes de que el metabolito DHPS (2,3-dihidroxipropano-1-sulfonato), producido por microbios intestinales, está vinculado a enfermedades neurodegenerativas como la ELA, el alzhéimer y el párkinson.

Se ha encontrado que aquellos pacientes con estas enfermedades tienen niveles reducidos de DHPS en comparación con sujetos sanos, por lo que se detectaron perfiles bacterianos y de metabolitos distintos en estos pacientes, destacando los taxones Bilophila y Desulfovibrio.

El DHPS 2,3-dihidroxipropano-1-sulfonato, siendo un compuesto producido por ciertas bacterias en el intestino, es un metabolito parte del metabolismo del azufre en el cuerpo.

En personas sanas, el DHPS ayuda a regular varios procesos biológicos, pero en aquellos pacientes aquejados de las citadas enfermedades neurodegenerativas se halló una menor cantidad en sus sistemas.

Por ello, los investigadores concluyeron que las bacterias bilophila y desulfovibrio no estaban en abundancia y no podían así degradar o descomponer el DHPS para convertirlo en sulfuro de hidrógeno (H₂S).

Al no poder producir suficiente H₂S, no se dan las condiciones adecuadas para las funciones biológicas de regulación de la presión arterial y protección contra el daño oxidativo.

Sin embargo, el exceso de H₂S podría ser también tóxico y desencadenar otros problemas de salud, al aumentar las probabilidades de inflamación y estrés oxidativo, procesos también muy vinculados con las enfermedades neurodegenerativas.

Al encontrar disfunción mitocondrial, se dedujo que las neuronas no reciben la energía suficiente y ésto desencadena la muerte celular.

En los sujetos de estudio se dio una paradoja; ya que tenían una menor cantidad de DHPS, y ésta podría estar siendo degradada más rápidamente por las bacterias activas en su intestino, produciendo así niveles elevados de H₂S.

En estos pacientes, las bacterias Bilophila y Desulfovibrio están presentes en mayor cantidad o son más activas, llevando a una producción excesiva de H₂S a partir del DHPS limitado disponible.

En individuos sanos, el DHPS es normal, y el H₂S está controlado.

En los pacientes con enfermedades neurodegenerativas, hay menor DHPS, mayor actividad bacteriana y un exceso de H₂S.

Así, se concluye que no es la cantidad total de DHPS lo que determina los niveles de H₂S, sino la tasa de degradación del DHPS disponible por las baceterias intestinales. En los pacientes afectados por enfermedades neurodegenerativas, que tienen menor cantidad de DHPS, sucede un aumento de H₂S por las bacterias hiperactivas, lo que perjudica aún más su salud neuronal.