INSAPTA-2024-004. Cuidado de los ojos en la vida cotidiana y con las pantallas.

 

Por Quintus Horatius Mergus • 11 de marzo de 2024 • Hermenepolis

Bibliografía: Horatius Mergus, Quintus (2024). INSAPTA-2024-004. Cuidado de los ojos en la vida cotidiana y con las pantallas. Publicado el 11 de marzo. Instituto de Salud Preventiva de Tarevia (INSAPTA).

 

En consultas con 4 tarevianos aleatorios, se apreció que la mayoría de su entorno prestaban mucha atención a cuestiones saludables como qué tipo de dieta llevar, pero prácticamente ninguna al cuidado de la vista.

Por ello, para promover hábitos saludables con el cuidado de la visión, se presentan las siguientes recomendaciones.

Destacamos, más en un clima mediterráneo con abundantes horas de sol al año como es el tareviano, el uso de gafas de sol, para prevenir enfermedades como cataratas, quemaduras en los ojos o incluso cáncer. El mejor tipo de gafas son las polarizadas, con lentes ahumadas o grises. Es muy recomendable el uso de gafas de sol incluso en actividades al aire libre.

Se recomienda, además, tomar un descanso de 20 minutos por cada 20 minutos con pantallas, tanto de teléfonos móviles como de ordenadores o tabletas. Además, estos descansos tienen que hacerse incluso cuando se leen libros.

Los fumadores tienen mucho más riesgo de desarrollar enfermedades oculares como cataratas, degeneración macular y derivadas.

Una dieta equilibrada es asimismo fundamental, sobre todo con alimentos con vitaminas A, C y E, beta-carotenos, omega-3. Este tipo de comida reduce la inflamación ocular. Pueden consumirse por ello frutas típicas de Tarevia, como las naranjas y los limones, mandarinas, fresas, tomates, sardinas, salomón, almendras o lechuga.

Muy importante también no frotarse los ojos, porque puede provocar sensibilidad excesiva a la luz, daño ocular e incluso visión borrosa. Como alternativa, proponemos lavarse la cara cada vez que haya molestias.

Por último, más sobre todo en el caso de las mujeres, se recomienda prestar atención para eliminar completamente los restos de maquillaje al terminar el día.

No se trata solo de tener estas medidas un tiempo a la semana o de vez en cuando, sino tratar de establecer rutinas cotidianas para que se conviertan en algo natural y no forzado, de manera que lo hagamos sin que nos cueste.