IGG-2024-016. Imperios persa y romano en la Antigüedad Tardía.

  • Título: IGG-2024-016. Imperios persa y romano en la Antigüedad Tardía.
  • Autor: Gaius Albius Scaeva
  • Publicación: 25/06/2024
  • Idioma: Español
  • Departamento: Departamento de Historia
  • Bibliografía: Albius Scaeva, Gaius. (2024). “IGG-2024-016. Imperios persa y romano en la Antigüedad Tardía.” Publicado el 25 de junio. Instituto Georgios Gemistos.
  • Resumen: Análisis de las relaciones y conflictos entre los sasánidas y Roma en el período tardío de la Antigüedad.

El Imperio Sasánida surgió tras la caída del reino parto en el siglo III después de Cristo. Se consideraban a sí mismos los herederos del antiguo Imperio persa aqueménida.

Destacaron por su potencia militar y cultural, que llegó a rivalizar incluso con la de Roma. Tuvieron una religión oficial, el zoroastrismo. Su administración siempre estuvo bien gestionada, con poca corrupción y un ejército muy bien cualificado.

Desde sus orígenes, se expandieron hacia el Este, llegando a dominar zonas del río Indo y Afganistán, pero su objetivo estaba siempre en el Oeste, ya que aspiraban a rivalizar e incluso superar al Imperio Romano. Los conflictos más importantes con Roma fueron por el control de la actual zona de Armenia y Mesopotamia, algunas de las batallas más importantes se dieron en Barbalissos en el 253 d.C., donde por primera vez vencieron a los romanos, posteriormente en la Batalla de Edesa en el 258 d. C. capturaron al emperador Valeriano, al que luego ejecutaron, y en Satala en el 295 d.C. fueron derrotados por los romanos, debiendo retirarse temporalmente.

A partir de entonces emprendieron una serie de negociaciones importantes con Roma para la paz. En este sentido fue importantísimo el Tratado de Nísibis en el 298 d.C., con el que se alcanzó un acuerdo de 40 años de paz. También hubo otro período estable tras la muerte de Constantino en el 337 d.C., y la denominada “Paz perpetua” en la Administración de Justiniano, en el 527 d.C., que duró muy poco.

Durante aquel período se dieron algunas ofensivas importantes por parte de Roma, como la de Juliano en el 363 d.C., resultando en un fracaso a la hora de conquistar Ctesifonte.

Después de la Administración de Justiniano, Cosroes II emprendió una ofensiva importante del 611 al 628 d.C., logrando conquistar todos los territorios del Imperio Oriental hasta Egipto. Pero la contraofensiva de Heraclio, precisamente desde el 622 al 628 d.C., logró recuperar los territorios y derrotar a los sasánidas de forma definitiva.

Tras la campaña de Heraclio, la expansión árabe-musulmana emergió como gran potencia en la zona y puso en graves aprietos a los dos imperios, que no volverían a tener enfrentamientos importantes.

Inestabilidades en común

Tanto romanos como sasánidas experimentaron períodos importantes de luchas internas, llegando a ser casi guerras civiles, al tiempo que conspiraciones para derrocar a gobernantes tanto en provincias como en la Administración Imperial, lo que hizo posible numerosas ofensivas con éxito por ambas partes.

Además, los dos imperios tuvieron que lidiar con incursiones constantes e intentos de invasión de los hunos, los turcos y los árabes.