ESDT-2024-021. Aula Albina Gurgea: In Memoriam.

 

Por Mikos Arrabaios Ibanolis • 4 de junio de 2024 • Hermenepolis

Bibliografía: Arrabaios Ibanolis, Mikos. (2024). “ESDT-2024-021. Aula Albina Gurgea: In Memoriam.” Publicado el 4 de junio. Scriba de El Sol de Tarevia.

 

Aula Albina Gurgea fue una de las personas fundamentales en la fundación y primeros pasos de Timeria. Aunque su nombre no trascendió como otros que sí fueron parte del Senado y de los primeros movimientos políticos.

Su buen hacer como mediadora le granjeó el respeto unánime de todas las corrientes políticas de Timeria, y eso no es decir poco. Siempre atendió a todos con una sonrisa, con una educación exquisita.

Su propia vida era un ejemplo de virtudes, mientras otros, recordemos por ejemplo el caso Zenobio, o a Rummel, se acabaron descarriando rompiendo valores fundacionales.

Los timerios más veteranos recordamos su tristeza el día en que se desintegró la nación en 2018. También es imposible olvidar cómo siguió insistiendo, durante años, para volver a la casa común de todos los timerios, mientras las distintas corrientes políticas fundaban multitud de micronaciones efímeras.

Recordamos su voz atronando en el Senado, sentenciando “no seamos como el resto de países”, invitando a su casa a tomar algo a todos los senadores. Recordándoles el deber y la responsabilidad ejemplar que tenían como máximos legisladores nacionales.

Su fallecimiento, a mediados de abril, desencadenó un estallido entre todos los viejos timerios. Aula hubo de marcharse para que todos adquiriésemos conciencia de la necesidad de tener nuestra propia nación. La necesidad de cuidarla. La necesidad de alimentarla y verla crecer por el mero placer de que es nuestra verdadera patria.

A Timeria la han hecho personas como Aula. Anónimos en su mayoría, que ni siquiera figuran en las múltiples reseñas por todo Internet de este país. Personas que, sin embargo, fueron las raíces y los pilares de la patria.

Cuando Aula falleció, una parte de Timeria se fue con ella. Otros ya se fueron antes, y otros se irán. Pero esta vez algo se rompió dentro de todos los viejos timerios.

No podríamos dejar la patria despedazada, olvidada, desaparecida. No necesitábamos otros países. No necesitamos España, ni ningún otro: Somos Timeria. Y también somos Tarevia.

Por el mos maiorum era necesario restaurar la patria, volver a erigirla. Como volver a una vieja casa, ya en ruinas, que sigue sin embargo ahí, esperándote, y sigue siendo pese a todo igual de acogedora.

Lo que los demás, en el extranjero, en la prensa, en todas partes fuera de Timeria piensen, no nos importa.

Tenemos un país por custodiar, tenemos nuestra verdadera patria, tan viva como cuando la empezamos.

Y todo esto es gracias a personas como Aula Albina Gurgea.